Se aproxima sobre el asfalto
el ruido que anuncia la llegada del camión
¿Llegaré tarde a casa? —Se pregunta aquel hombre cansado de la rutina tambaleante que respira junto al aire frío de la noche
No le han visto
Maldice
La respuesta acelera
El retorno comienza, sus piernas no le temen al cansancio sino al prójimo
¿Cuántas noches ha vivido lo mismo?
Señoras que reclaman con la mirada un asiento, aquel que grita o canta, no hay diferencia, hay que ganarse unas monedas
Se niega, pero sus ojos recorren el camión y la vanidad de sentirse superior lo embriaga
Seduce sus manos
Toma la pistola
¡Esto es un asalto!
Y el niño en brazos, despierta asustado.

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